La capacidad depende de tus hábitos
Importan las personas que usan el agua caliente, las duchas seguidas y las horas de uso. Un depósito de más capacidad ocupa más espacio y no es automáticamente la mejor opción. Conviene valorar cuánto tarda en recuperar temperatura entre usos.
Antes de instalar un termo
Hay que comprobar dimensiones, orientación admitida por el fabricante, soporte, acceso de mantenimiento y alimentación eléctrica. El peso del aparato lleno cuenta al elegir la fijación. Deben revisarse también conexiones y elementos de seguridad.
Sustitución de un termo existente
Prepara una foto de la etiqueta, el volumen del depósito y las medidas disponibles. Indica si va sobre una lavadora, dentro de un armario o en una galería. El presupuesto debe concretar montaje, accesorios, adaptación y retirada.
Si no calienta o pierde agua
Explica dónde ves la pérdida y si el equipo muestra alimentación. El diagnóstico distingue problemas de conexiones, elementos eléctricos o depósito. No toda avería justifica la misma reparación ni conviene intervenir sin comprobar su origen.
Comparar sistemas de agua caliente
Un calentador de gas produce agua al paso. El termo eléctrico la acumula. Si planteas cambiar también la calefacción, consulta la aerotermia y valora el conjunto de la vivienda.
